La Ciudad de Buenos Aires está en crisis, pero no es simplemente la crisis de una gestión de derecha como la de Jorge Macri: es la crisis del capitalismo, en Argentina y el mundo, que no nos da una perspectiva a las y los trabajadores, a la juventud, a las mujeres y LGBTTINB. Es la crisis de una Ciudad pensada en función de las ganancias de los empresarios.
Milei dice que vino a resolver los problemas del país, pero en lugar de cuestionar el capitalismo, que es la raíz de la crisis, quiere exacerbarlo. Jorge Macri, mientras tanto, intenta ser el mayor aplicador de la “motosierra” en Argentina. Una receta para que vivamos cada vez peor.
Frente al fracaso de las gestiones capitalistas, queremos una ciudad en la que haya futuro para la juventud y para las y los trabajadores. Presentamos a continuación un plan de medidas anticapitalistas ante el derrumbe económico de la Argentina pensadas desde los intereses de las y los trabajadores, la juventud, las mujeres y LGBTTINB y las y los jubilados para ser implementadas con la fuerza de la movilización popular en las calles.
1. Por una ciudad con salarios dignos en la que se pueda vivir
Luego de más de un año de ajuste brutal de Milei y Jorge Macri, las y los trabajadores estamos cada vez peor. Hoy el salario en blanco en promedio está en un millón de pesos. Si tomamos al conjunto de las personas asalariadas, el ingreso promedio es de $650.000. Las y los jubilados cobran $350.000. Mientras tanto, la canasta básica de una familia está arriba de $1.600.000. Por eso se desploma el consumo, por eso cuesta llegar a fin de mes, por eso hay malestar social: los sueldos son bajísimos, mientras los precios siguen aumentando.
El gobierno de Milei dice que todo lo tiene que “regular el mercado”, pero interviene directamente para que los traidores de la CGT y los empresarios firmen paritarias miserables del 1% mensual mientras la inflación es por lo menos el doble.
Milei es un mentiroso: decía que el problema del salario eran “la casta”, “las y los jubilados”, “el gasto”, pero con su gobierno el salario real no dejó de derrumbarse. Hace más de 10 años que los salarios se caen en Argentina. Además, con Milei y sus desregulaciones no para de crecer el trabajo precario, en negro, sin derechos, con peores condiciones laborales y con pésimos salarios. Mientras tanto, los empresarios ganan plata y los gobiernos pagan la deuda. Es evidente que el problema es el capitalismo.
Con Milei todo va a estar cada vez peor. Y ahora, evidenciando el fracaso de su política económica, quieren acordar con el FMI que pide una devaluación. De esta manera, el gobierno intenta patear los problemas para después de las elecciones. Son unos chantas, lo único que mejora son las ganancias del campo, de las mineras y petroleras y de los bancos.
Mientras tanto, los empresarios de la industria se enriquecen cambiando producción nacional por importaciones. Vacían el país de dólares y aumentan los despidos en fábricas y talleres mientras el país se inunda de productos importados. En la Ciudad de Buenos Aires también hay una importante presencia de la industria manufacturera. El industricidio nacional de Milei significa despidos, precarización y caída del nivel de vida para las y los trabajadores de la Ciudad.
En la Ciudad se replica la debacle en las condiciones de vida. En el último año, se profundizó la caída de los ingresos reales y del poder de ahorro, que viene desde hace una década. Esto hace que sea cada vez más difícil vivir en la ciudad: aumentan por encima de los salarios todos los precios, particularmente de los alquileres y expensas, de los servicios y el transporte. Así, las y los trabajadores ven cada vez más complicado llegar a fin de mes, mientras que muchos vecinos directamente terminan siendo expulsados de la ciudad a causa de la gentrificación motorizada por los negociados capitalistas.
Es hora de poner primero los intereses de las y los trabajadores. Necesitamos un aumento salarial generalizado para las y los trabajadores del sector privado y del público, tanto registrados como no registrados, y también de las jubilaciones, que cubra la canasta básica de manera urgente. Basta de ponerle techo a las paritarias.
2. No al acuerdo con el FMI, ni devaluación ni dolarización
El gobierno de Milei, con apoyo del PRO de Jorge Macri, viene de aprobar en el Congreso a libro cerrado y de manera inconstitucional por DNU un nuevo acuerdo con el FMI por 20.000 millones de dólares. Es un nuevo endeudamiento que encadena al país a los dictados del imperialismo. El Fondo le exige al gobierno que libere el dólar y devalúe. Milei y Caputo, para no perder el control del dólar antes de las elecciones, están permitiendo a los empresarios comprar cientos de millones de dólares por día a precios subsidiados: en Argentina hay una enorme inflación en dólares. Las dos alternativas son una estafa: en primer lugar, la devaluación que quiere el FMI va a terminar de destruir el salario de las y los trabajadores. Los bienes de consumo básicos serían impagables con una devaluación.
Pero tampoco es una salida el endeudamiento sin fin impulsado por el gobierno de Milei mientras los empresarios compran dólares financieros subsidiados. ¡El problema es el capitalismo! Los empresarios argentinos no quieren los pesos, entonces todas sus ganancias quieren pasarlas a dólares y fugarlas. Es lo que pasó con Cristina, con Macri y con Alberto. Si queremos terminar con esta crisis, es hora de tomar medidas anticapitalistas:
- No al pago soberano de la deuda externa aplicando un plan económico de las y los trabajadores para garantizar el funcionamiento de la economía nacional. Anulación y desconocimiento de la deuda con el FMI y con los tenedores privados.
- Basta de regalarles dólares a los empresarios. Control de cambios, con derecho al ahorro por parte de las y los trabajadores.
- Nacionalización del comercio exterior. Terminemos con las importaciones indiscriminadas. Argentina necesita importar los bienes de consumo e insumos industriales que no produce. No a la destrucción de la industria.
3. Plan de obras públicas masivas para reconstruir el país frente al derrumbe capitalista y terminar con la desocupación.
El gobierno de Milei frenó la inversión pública. Las consecuencias recién empiezan a verse. Las rutas nacionales y provinciales están llenas de agujeros y los hospitales y escuelas con crisis edilicia. Ningún gobierno hasta la fecha fue capaz de generar condiciones mínimas para el desarrollo económico. El país sigue sin la infraestructura elemental: carece de grandes puertos, de red ferroviaria y vial acorde a las necesidades de la economía, de flota mercante marítima y fluvial propia y de generación de energía continua y sustentable. A eso se suma el déficit habitacional (el crédito hipotecario prácticamente no existe en la Argentina) y la necesidad de obras hídricas para energía (represas) y para prevención de inundaciones y sequías (canalización). Mientras tanto, en la Ciudad y el Conurbano los servicios “públicos” se caen a pedazos. Esta crisis de infraestructura no hará más que incrementarse con la caída de las inversiones públicas.
Milei prometió en campaña que la inversión pública sería reemplazada por inversión privada. Sin embargo, exactamente igual que con Macri y con Alberto Fernández, la “lluvia de inversiones”, el “segundo semestre” o las “inversiones para producir hidrógeno verde” nunca llegan. Seamos claros: los capitalistas no van a invertir un peso (y mucho menos un dólar) en Argentina mientras haya cierto control distorsionado de cambios y crean que no hay condiciones: estan esperando que el gobierno les garantice condiciones laborales de esclavitud. Solo les interesa llevarse las ganancias, no invertir.
Pero todos los ejemplos de desarrollo económico reciente, en cualquier lugar del mundo y bajo regímenes sociales muy diversos, muestran que no se puede dar un salto en el crecimiento económico sin inversiones. Para que la Argentina no se hunda, para fortalecer la infraestructura y aumentar la productividad, necesitamos un plan de inversiones públicas en función de los intereses de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Apuntamos a solucionar los problemas estructurales que afectan tanto a la producción y al comercio (desde caminos, vías férreas, puertos, oleoductos, etc) y a los servicios (desde el abastecimiento industrial hasta el de las ciudades y concentraciones urbanas). A la vez que esto incluye un plan masivo de viviendas y urbanización.
Para esto proponemos llevar la inversión en obra pública al 30% del presupuesto estatal financiado mediante impuestos a las ganancias empresariales, impuestos a las grandes fortunas y todas aquellas medidas tributarias que no afecten al bolsillo de las y los trabajadores (es decir, yendo contra la regresión tributaria que impera en el país), y la incorporación masiva al trabajo de calidad.
Esta medida de soberanía implicaría reorientar los miles de millones de dólares destinados al pago de la deuda externa, a los organismos de crédito internacional y acreedores privados y destinarlos a solucionar los problemas estructurales del país. Todo esto bajo el control estricto por parte de las y los trabajadores, sus organismos y organizaciones, y las y los usuarios para evitar el lucro personal, privado o estatal a costa los intereses colectivos de las amplias mayorías.
4. Retenciones del 50% a las exportaciones agrarias y reforma tributaria progresiva.
Según los datos disponibles de recaudación tributaria prácticamente el 50% de la recaudación se explica por IVA e impuesto a las “ganancias” (salario), es decir del bolsillo de las y los trabajadores. Por el contrario, las retenciones aplicadas al comercio exterior representan un escaso 8,8%. Una vergüenza que da cuenta de la regresividad de los impuestos en Argentina (el sistema impositivo argentino es uno de los más regresivos del mundo).
Por eso, para financiar la mejora drástica de las condiciones de vida de la población proponemos invertir el esquema tributario, de manera que sean los grandes capitalistas los más gravados por los impuestos.
Con el RIGI Milei quiere una Argentina extractivista, donde se la lleven en pala los sectores del agro, la minería, el gas y el petróleo, sin que quede nada en nuestro país. Junto con el aumento al 50% de las retenciones agrarias y a todos los productos de la minería y el petróleo, proponemos la eliminación del IVA que afecta fundamentalmente al consumo de las y los trabajadores, además de la eliminación del impuesto a las “ganancias”, es decir, el impuesto al salario (una herencia de Domingo Cavallo que ningún gobierno en los últimos 20 años se atrevió a tocar).
También hay que estatizar bajo control de las y los trabajadores toda la actividad minera incorporando a la vez criterios ecológicos para la misma, al tiempo que pasar a una YPF 100% estatal bajo control de sus trabajadores.
5. Impuesto a las grandes fortunas y ganancias capitalistas para enfrentar la desigualdad.
En Argentina hay 106 familias con fortunas de 100 millones de dólares o más. Y sólo el 0,4% de toda la población concentra el 61% de la riqueza privada del país. Es uno de los países a nivel mundial que menos recauda en impuestos a las grandes fortunas, muy por detrás de Francia, Alemania, Estados Unidos y la mayoría de los países de Latinoamérica.
Proponemos aplicar un verdadero impuesto progresivo permanente a las grandes fortunas y ganancias capitalistas, con aplicación de una ley penal tributaria de manera que el grueso de la recaudación tributaria se invierta en favor de las y los trabajadores y a costa de las fortunas amasadas por un puñado de grandes capitalistas.
6. Estatización de los servicios públicos bajo control de las y los trabajadores y usuarios
El gobierno multiplicó el costo de las tarifas de los servicios públicos. Los empresarios dueños de las privatizadas se llenan de plata mientras para las familias es cada vez más difícil pagar las facturas. Mientras tanto, no hay inversiones ni reparaciones, por lo que se multiplicaron este verano los cortes de luz en la Ciudad mientras pagamos cada vez más. Los privados maximizan sus ganancias mientras exprimen la alicaída infraestructura hasta destruirla.
Los servicios de Luz, Agua y Gas deben ser considerados derechos sociales. Para hacer cumplir con el funcionamiento y garantía del derecho a una vida digna proponemos, como reclamaron las y los vecinos durante el verano, la estatización bajo control de las y los trabajadores y usuarios, única manera de garantizar que el financiamiento y funcionamiento del mismo no sea administrado con la lógica del lucro capitalista, sino en función de los intereses de las mayorías.
7. Derecho a la educación pública, gratuita y de calidad
La educación en la ciudad está en crisis. Hace años que el PRO hace reforma tras reforma para adaptar cada vez más la educación al “mercado”. Mientras tanto, las y los pibes aprenden cada vez menos, los sueldos docentes son de pobreza y los colegios se caen a pedazos. Nuestros estudiantes se desesperan por las viandas podridas que da el gobierno porque la plata no alcanza. El gobierno fusiona cursos en aulas diminutas, sin calefacción en invierno y sin aire acondicionado en verano. Así no se puede aprender. El gobierno de Macri viene desmantelando la educación pública mientras privilegia la educación privada que es cada vez más para ricos.
El gobierno de Milei intenta destruir la Universidad Pública, con un ajuste presupuestario brutal para vaciar la Universidad. Venimos de enormes movilizaciones educativas que pusieron en vilo a Milei. Hay muchísima fuerza para defender la educación pública en nuestro país.
La lista de La Izquierda en la Ciudad está llena de maestras y maestros, docentes y estudiantes. Sabemos lo que hace falta para superar la crisis en la que está sumida la educación. Hay que dar vuelta todo en la educación en la Ciudad:
- Aumento urgente de salario para las y los docentes. Sin salario docente, no hay educación posible.
- Inversión en infraestructura escolar. Basta de aulas hacinadas y condiciones deplorables.
- Becas para les estudiantes. Les pibis necesitan viandas en condiciones para todes y becas para poder estudiar.
- No a la UNICABA. Fortalecimiento de los profesorados de la Ciudad.
- En defensa de la Universidad Pública, Gratuita y de Calidad. No al ajuste del presupuesto universitario.
8. Por acceso a la vivienda para el pueblo trabajador y la juventud
En la Ciudad de Buenos Aires es cada vez más difícil vivir. Los alquileres son impagables, ya no alcanza ni la mitad del salario para poder pagar un pequeño departamento de uno o dos ambientes. La lógica del capitalismo es expulsiva: los empresarios dueños de decenas de departamentos eligen tenerlos vacíos antes de alquilarlos a un precio pagable. La ley de alquileres fracasó porque regulaba el precio, pero no la demanda, mientras ellos sean los dueños, son los capitalistas los que deciden cuantos departamentos poner en alquiler y bajo que condiciones. Es hora de encarar el problema de la vivienda desde una óptica anticapitalista: impuestos progresivos a la vivienda ociosa, construcción pública de viviendas, para aumentar la oferta disponible. Subsidios al alquiler para las familias trabajadoras. Basta de expulsar a las y los trabajadores de Buenos Aires, queremos una Ciudad para todas y todos sus trabajadores.
9. Espacios verdes
En Buenos Aires hay una crisis de espacios verdes, especialmente en el sur. Los negocios inmobiliarios de los amigos de Macri y Larreta destruyen y privatizan sistemáticamente el acceso al río y los espacios verdes de la ciudad. Es hora de llevar a cabo una planificación urbana anticapitalista, que no se base en las ganancias de un puñado de empresarios amigos del poder, sino en las necesidades sociales de las mayorías.
10. Defensa incondicional del derecho a la protesta social
La Ciudad de Buenos Aires es el centro político del país. Es donde transcurren la mayoría de las movilizaciones políticas contra el gobierno negacionista, antiderechos, ajustador y antiobrero de Milei. La ministra de seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, con sus fuerzas federales y también con la policía de la ciudad, vienen reprimiendo ferozmente las movilizaciones. El pasado miércoles 12 de marzo la represión fue tan brutal que la policía federal tiró gases lacrimógenos al cuerpo de manera ilegal, con el saldo del fotoperiodista Pablo Grillo peleando por su vida.
La policía de la ciudad, mientras tanto, fue parte del operativo que sumó más de 100 detenidas y detenidos de manera ilegal, que fueron liberados esa misma noche por falta de pruebas. Convierten la ciudad en una cacería de manifestantes cada vez que salimos a la calle. Por eso exigimos:
- ¡Fuera Bullrich!
- Basta de policías en las movilizaciones. Cuando la policía no está, no hay represión, no hay heridos, no hay detenidas ni detenidos
- Defensa incondicional del derecho a la protesta social y los Derechos Humanos. Son 30.000 y fue genocidio.
11. Reconocimiento laboral para los trabajadores de reparto por aplicación
El trabajo de reparto por aplicación llegó para quedarse. Es parte de la nueva de relacionarnos, de resolver los problemas de la vida cotidiana, las compras, los envíos. Desde la pandemia se demostró que es un servicio esencial. Sin embargo, esta nueva rama laboral que tiene elementos súper progresivos, no puede ser un mecanismo de super explotación de las y los trabajadores de reparto por aplicación. Son parte de nuestra lista repartidoras y repartidores que pelean todos los días por sus derechos laborales. Las y los repartidores trabajan a destajo, sin derechos laborales, sin licencias, vacaciones, haciendose cargo de sus propias herramientas de trabajo. El capitalismo del siglo XXI quiere volver a las condiciones de explotación del siglo XIX. Desde la Izquierda Anticapitalista sabemos lo que hace falta:
- Reconocimiento inmediato de las y los repartidores como trabajadores en relación de dependencia, con todos los derechos laborales de la ley de contrato de trabajo: licencias, ART, vacaciones pagas, jubilaciones, obra social, salario mínimo garantizado. La Secretaría de Trabajo y Empleo de la Ciudad de Buenos Aires tiene que inspeccionar de manera inmediata el trabajo de reparto y avanzar en el reconocimiento laboral de las y los repartidores, con fuertes multas y denuncias penales a los empresarios que incumplen la ley y super explotan a las y los trabajadores.
- Las empresas tienen que garantizar a las y los repartidores acceso a agua potable, baños, instalaciones de higiene y descanso. Tienen que garantizar las herramientas de trabajo. Se vienen embolsando millones incumpliendo la Ley de Seguridad e Higiene en el trabajo. Exigimos a Rappi, Pedidos Ya, Uber, Cabify y todas las empresas de plataformas que garanticen estos derechos de manera inmediata.
12. En defensa de la diversidad y los derechos de las mujeres
El gobierno de Milei y también el de Macri atacan y niegan los derechos de las mujeres, lesbianas, gays, bisexuales, trans, travestis y no binaries. El gobierno de Macri en la Ciudad intenta prohibir el lenguaje inclusivo y censurar las identidades trans y no binarias en las escuelas. Hay que rechazar los discursos de odio de Trump, Milei y todos los fachos. Para nosotres, la identidad es un derecho.
Nuestros derechos los conquistamos en las calles y en las calles los vamos a defender. Defendemos el aborto libre legal, seguro y gratuito, el cupo laboral travesti-trans, la ESI, el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género, el DNI no binario y el derecho a la hormonización para adolescentes. También defendemos la figura legal de femicidio que Milei quiere eliminar. Exigimos justicia por todos los casos de violencia de género, femicidio y trans travesticidio. ¿Dónde está Tehuel? Al closet y al medioevo no volvemos nunca más.
Con este Manifiesto Anticapitalista queremos dar vuelta todo en la Ciudad. Acompañanos con tu voto para fortalecer esta alternativa.


